Telcel, AT&T y Telefónica, entre otros, eliminaron un millón de clientes de prepago, principalmente, en tres meses, por esto.
Por Christopher Calderón, 08 mayo 2026 | EL FINANCIERO/
La política de registro obligatorio de telefonía móvil en México enfrenta una prueba crítica. A solo 53 días de que venza el plazo, el 82.5 por ciento de los usuarios aún no ha vinculado su Clave Única de Registro de Población (CURP) e identificación oficial, lo que eleva el riesgo de una desconexión a gran escala con graves repercusiones operativas y económicas para el sector.
A la fecha, apenas 28.3 millones de líneas han sido registradas, de un 161.7 millones reportadas al cierre de 2025. Esto equivale a sólo 17.5 por ciento de cumplimiento y 82.5 por ciento de incumplimiento, una proporción que evidencia el rezago frente a un objetivo que exige una aceleración inédita en el proceso.

“La implementación del registro obligatorio de líneas móviles en México ha cobrado relevancia en la agenda pública y regulatoria, especialmente ante la escasa contabilidad de aquellas que ya han realizado el registro”, afirmó Ernesto Piedras, director general de The Competitive Intelligence Unit (The CIU).
El desafío es mayúsculo, ya que para cumplir con la meta antes del 30 de junio, tendrían que registrarse más de 1.75 millones de líneas diariamente. Este ritmo no sólo luce improbable, sino que pone sobre la mesa la posibilidad de desconectar millones de líneas activas en caso de mantenerse el calendario sin ajustes.
“Para cumplir este cometido, deberían ser registradas diariamente más de un millón y 750 mil líneas de aquí al 30 de junio del año en curso, esto es imposible, porque al ritmo que hemos que se están registrando, van a tardar al menos 2 años en completar las más de 160 millones de líneas”, agregó Piedras.
En términos de negocio, el escenario implica un choque directo a la base de usuarios, especialmente en el segmento de prepago, que representa más del 83 por ciento del mercado. Este segmento, además, tiene una dinámica propia de alta rotación que cuestiona la efectividad del enfoque regulatorio actual.
“Ante esa inminente desconexión nunca testificada de semejante volumen de millones de líneas que no hayan completado el registro, amerita poner en tela de juicio la necesidad de aplicar el mecanismo regulatorio de manera retroactiva y con un plazo inamovible”, agregó el ejecutivo de The CIU.
Telcel y AT&T ya sufrieron consecuencias
La obligatoriedad de registrar líneas móviles no sólo pegará a los usuarios finales, sino que también afectará a los operadores móviles. En el primer trimestre, Telcel y AT&T México ya reportaron una desaceleración en el número de nuevos usuarios.
De acuerdo con los reportes a sus accionistas, América Móvil, la empresa de telecomunicaciones de Carlos Slim, perdió 483 mil accesos respecto al 1T25; en tanto, AT&T, dirigida en México por Mónica Aspe, reportó una pérdida de 577 mil líneas móviles, reflejando el primer ajuste relevante en la base de usuarios.
“El efecto se concentra en el segmento de prepago, donde predominan consumidores de bajos ingresos y alta rotación. Ahí se ubica la mayoría de los usuarios móviles y si esto continua, el riesgo para el negocio es claro, ya que tendrán mayor presión en sus ingresos y en sus utilidades”, aseguró Jesús Romo, analista de Global Data.
Sin datos biométricos, el registro móvil abre flanco a suplantación de identidad
La eliminación de datos biométricos del registro obligatorio de líneas móviles abrirá paso a la suplantación masiva de identidades, ya que líneas telefónicas activadas con datos ajenos pueden usarse para extorsión o delitos, trasladando la carga al titular suplantado
“Con el esquema vigente, basta presentar una identificación y la CURP para activar una línea a nombre de un tercero, sin mecanismos robustos de verificación (…) el equilibrio entre privacidad y seguridad quedó descompensado”, advirtió Mony De Swaan Addati, expresidente de la extinta Cofetel.
Añadió que esta medida facilitó el registro y buscó eliminar la desconfianza de los usuarios, pero debilitó la certeza del usuario real, por lo que consideró necesario replantear la medida para que este mecanismo de seguridad sea realmente efectivo.
“Se facilitó el registro, se aumentó la confianza, pero se debilitó la certeza sobre quién es el usuario real. Yo creo que la CRT debe dar un paso atrás y replantear el registro, porque como está ahora, no sirve, es peligroso y la prórroga ya no va a servir de nada, concluyó Mony De Swaan.
