CORREGIR LA PIFIA DEL ALCALDE. Por Alfredo Calva

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EXPEDIENTE POLÍTICO: El traspiés de González Cruz…./ 23 JULIO 2020/

Para el alcalde de Tijuana, Arturo González Cruz no fue fácil salir a dar la cara a los medios de comunicación para corregir la pifia cometida el pasado mes de junio, cuando por ignorancia en la operación del programa federal Fortaseg, pomposamente declaró ante los medios de comunicación que en la primer semana del mes de julio, los elementos de la policía municipal tendrían un sustancial incremento en sus salarios, dando así, cumplimiento a la promesa que les hizo durante su campaña electoral.

Durante su demagógica perorata señaló, que después de 14 años de no recibir un aumento a sus salarios los integrantes de la policía por haber sido olvidados por las autoridades en turno, había llegado el momento de empezar a mejorar sus derechos y bienestar social, al igual que lo que sucedió con los elementos del cuerpo de bomberos de Tijuana, a quienes también mantuvieron en el olvido durante el mismo lapso, pero ya recibieron recientemente incremento en sus percepciones salariarles.

El plazo se cumplió y la fecha llegó, pero la cruda realidad también, realidad que arrasó con la demagogia de González Cruz, y el sustancial aumento que recibieron los agentes de la policía municipal fue la extraordinaria cantidad de ocho pesos diarios.

La burla de que fueron objeto los policías obviamente trajo sus consecuencias, mismas que se manifestaron por diversos medios y expresiones, especialmente en redes sociales, en contra de su burlador, el alcalde Arturo González Cruz, quien, como es su costumbre cuando se trata de temas referentes a la corporación policiaca bajo su mando, su reacción fue tardía.

Fue hasta el pasado martes 21 del presente, que en compañía del Secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alberto Ayón Monsalve, tuvieron que tragar saliva y salir de nueva cuenta a los medios de comunicación a señalar, que ante el exiguo aumento a los salarios que se derivó de los el recursos del programa Fortaseg, el gobierno municipal de sus recursos propios aportaría un aumento del seis al 1.5 por ciento, de acuerdo al grado que tenga cada policía, es decir, recibirán el seis por ciento, los de menor rango y los de máximo grado solo el 1.5 por ciento, eso sí, volvió a prometer que sin importar lo que se designe el próximo año por parte de Fortaseg para el apoyo a los salarios denlos elementos, su administración compromete 50 millones de pesos para incrementar sus remuneraciones.

Sin duda, para González Cruz el tema de la policía municipal y su combate a la inseguridad lacerante que se registra en la demarcación que gobierna, no está en sus prioridades, minimiza el asunto y esquiva su responsabilidad evocando a las anteriores administraciones y funcionarios que transitaron por ellas, no quiere aceptar, o no tiene la capacidad para hacerlo, que a casi un año de haber asumido la titularidad del poder ejecutivo municipal lo que sucede en Tijuana en ese rubro es factura que él deberá cubrir.

Refugiarse en las acciones del pasado no le desaparece la incapacidad e ineficiencia de sus políticas publicas en el combate a la inseguridad, no borra el fracaso que ha tenido su Secretario de Seguridad y el grave problema de corrupción que se vive al interior de la corporación.

Ya es tiempo de que González Cruz entienda que el tema de la inseguridad debe de ser una de sus prioridades de gobierno, que el problema de salud por el que atravesamos no le hará desaparecer el flagelo social que padecen los tijuanenses, ya debe de dejar de creer en las cifras maquilladas que le canta al oído otro fracasado en el asunto de la inseguridad, el fiscal estatal, Guillermo Ruíz Hernández y atender los reclamos y observaciones de los organismos de la sociedad civil, partidos políticos y del consejo ciudadano de seguridad pública en el estado.

Por el bien de sus gobernados y de su administración.

Dar resultados, que no quede sólo en discursos demagógicos.

La mano que mece la cuna en la FGE….

Todos saben en la FGE que su titular, Guillermo Ruíz Hernández, se encuentra en ese sitio sólo por ser compadre del gobernador del estado, Jaime Bonilla Valdéz, pero contados son los que conocen quien es el cerebro que diseña los planes y estrategias de acción que realiza la dependencia, pero que se encuentra en la penumbra ya que no le agradan los reflectores, poseedor de un gran caudal de experiencia ya que ha transitado por múltiples cargos de los gobiernos federal y estatales.

Para muestra solo basten dos botones de muestra, fue subprocurador de justicia en Veracruz, durante la gestión del malogrado y hoy encarcelado Javier Duarte, y delegado de la entonces PGR en Baja California, allá por 1996, su nombre, Luís Antonio Ibáñez Cornejo.

Y mientras tanto….

Dispongámonos a disfrutar de dos grandes vodeviles producidos por los gobiernos de Baja California y de México, ‘Quién se quedará con la caseta’ y ‘A quien denunciará Lozoya’.