MIGRANTES ENFERMOS, HACINADOS Y SUCIOS, EN ALBERGUE BENITO JUÁREZ DE TIJUANA

Miles de migrantes se abarrotan en un deportivo de Tijuana. En el hacinamiento se han propagado enfermedades como la varicela y enfermedades respiratorias.

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TIJUANA, México, 28 NOVIEMBRE 201|8/Miles de migrantes centroamericanos están preparándose para una larga espera en un albergue abarrotado y sucio, mientras que un pequeño número ha optado por regresar a su hogar después de enfrentamientos con las fuerzas fronterizas que golpearon sus esperanzas de cruzarResultado de imagen para HACINADOS MIGRANTES EN ALBERGUE DE TIJUANA, BENITO JUAREZ

Hombres, mujeres y niños desastrados de una caravana de migrantes, en su mayoría hondureños, comenzaron a atiborrarse en un complejo deportivo en Tijuana desde hace unas tres semanas.

Ya superan los seis mil en un espacio que el Gobierno de la ciudad originalmente preparó para una tercera parte.

Quienes buscan asilo en Estados Unidos han comenzando a darse cuenta que tendrán que permanecer en la ciudad fronteriza mexicana durante meses y 350 migrantes han pedido a las autoridades que los ayuden a regresar a casa.

El guatemalteco José Luis Tepeu, de 22 años, dormía sobre cartones en el suelo. Dijo que sólo esperaría cinco días más para ver si llegaría ayuda para poder ir a Estados Unidos o Canadá.

“Si no vienen, voy de regreso a mi tierra”, dijo al comentar que los salarios en México eran demasiado bajos para que él se quedara y enviara dinero a casa para ayudar a su familia. “No se gana aquí”, agregó.

Para buscar asilo, los migrantes primero deben registrarse en una lista de esperapara ver a funcionarios de la frontera de Estados Unidos. La lista ya tenía un retraso de semanas antes de que llegara la caravana. Además de la incertidumbre, las conversaciones entre Estados Unidos y México apuntan a mantener a los migrantes en México por más tiempo.

El domingo, guardias fronterizos de Estados Unidos dispararon gas lacrimógeno a un grupo pequeño de migrantes, entre ellos mujeres y niños, que se separaron de sus grupos y se lanzaron a la frontera.

La violencia parece haber conmocionado a algunos y decenas más pidieron el lunes que los enviaran voluntariamente a casa, dijo un funcionario de migración en Tijuana.

Además de las tensiones, el hacinamiento ha ayudado a propagar enfermedades. Ha habido múltiples casos de afecciones respiratorias, piojos y varicela, según tres funcionarios de la ciudad que se negaron a ser nombrados porque no estaban autorizados a hablar con los medios de comunicación.

Los migrantes de la caravana, que han viajado unos 4 mil 800 kilómetros desde mediados de octubre, ingresaron al complejo deportivo mientras esperan a que las autoridades de Estados Unidos y México logren un acuerdo sobre cómo lidiar con ellos.

REDACCIÓN EL FINANCIERO