POLITYKRONOS.Es la opinion de Hugo Isaac Rea

0
395

*LOS ESTERTORES DE JAIME BONILLA Y LA ACTITUD DE SUS LACAYOS 

El engrudo se le hizo bolas al gobernador Jaime Bonilla Valdez, luego de las pifias cometidas literalmente desde el inicio de su gestión, y se le han agravado por su actitud narcisista y egocentrista al estilo Luis XIV: “El Estado soy yo”. 

Ahora, tratándose del tema de la transferencia de los sistemas de operación del agua a los municipios, en una acción llevada a cabo al vapor y que puso en su contra no solo a la gobernadora electa, Marina del Pilar Ávila Olmeda, sino a una buena parte de quienes llevarán las riendas legislativas y municipales, Bonilla no encuentra cómo resolver el galimatías. Aun así, sigue con su berrinche y capricho porque “desde siempre” ha visto en el vital líquido el negocio de su vida.

Aunque los próximos gobernantes, directa o indirectamente se hayan beneficiado políticamente del mini gobernador, a estos deberá quedarles claro que, cómo el mismo Bonilla lo ha dicho, gobernarán para los bajacalifornianos, no para él. “Porque el pueblo es el que manda”, asegura.

 

Indiscutiblemente, las herencias de todo tipo que dejará Jaimito a la gobernadora y alcaldes electos, servirán para ver de qué están hechos y el temple con el que abordarán sus respectivas responsabilidades.

Hay que resaltar que en lo que respecta a la gobernadora electa, Marina del Pilar Ávila Olmeda, le ha quedado muy claro que el poder se ejerce, no se comparte. Ella ya mostró músculo y firmeza en sus decisiones, dejando de lado las opiniones y actitud beligerante del cada vez más débil mini gobernador, quien durante su corto mandato se ha creído omnipotente.

El craso error de Bonilla fue hacerle caso en todo a su “mago” secretario de gobierno, Amador Rodríguez Lozano, quien hace unos días, en una entrevista a modo, en uno de los medios de comunicación por cable de Bonilla, se atrevió a afirmar que “el gobernador Bonilla salió fortalecido tras la elección del pasado 6 de junio, porque la gente salió y votó por Morena, no por los candidatos, sino por Bonilla”. Nada más egocéntrico que eso.

 

Entonces pues, los mexicalenses, tecatenses, tijuanenses, rosaritenses y ensenadenses, deberán estar muy al pendiente de la forma de gobernar de sus respectivos alcaldes, para hacer valer su independencia o si actuarán como lacayos de quien en 78 días deberá entregar la estafeta a una gobernadora electa que “ya pintó su raya” con él.

Aun cuando se supone que lo mismo deberían hacer los presidentes municipales, se prevé que en lo que respecta a Armando Ayala Robles, Araceli Brown, Montserrat Caballero y Darío Benítez, le seguirán haciendo caravanas al mini gobernador, quien cree que a él le deben lo que son.

Hasta aquí la dejamos, no sin antes recomendarles que ¡NO SE ENREDEN Y PUNTO!