México celebra cada 5 de mayo la victoria en Puebla frente a Francia, pero meses después el Ejército francés tomó revancha.
Por Redacciónmayo 05, 2026 | 11:56 hrs
El 5 de mayo se conmemora “el triunfo del débil”, luego de que el Ejército mexicano impidió la invasión de Francia en 1862 en la llamada Batalla de Puebla.
Este hecho histórico se retoma como evidencia de la soberanía del país y de la resistencia frente a la embestida de fuerzas extranjeras apoyadas por sectores opositores al poder en nuestro país.

Sin embargo, una parte de la historia de las hostilidades entre México y Francia recuerda también el momento en que las Fuerzas Armadas nacionales no pudieron contener la amenaza.
El origen de la Batalla de Puebla (5 de mayo de 1862)
Las acciones bélicas ocurrieron después de que Benito Juárez decretó la suspensión de los pagos de la deuda de México. La medida provocó inconformidad en los gobiernos de Francia, España y Gran Bretaña, que firmaron un pacto y movilizaron tropas hacia territorio nacional.
Miles de soldados desembarcaron en el puerto de Veracruz. Sin embargo, antes de avanzar hacia la capital del país, el gobierno mexicano logró un acuerdo con los diplomáticos de España y Gran Bretaña, quienes suspendieron cualquier acción militar.
En tanto, Francia, por instrucciones de Napoleón III, mantuvo su plan de ocupación con el fin de instaurar una monarquía. Para abril de 1862, un grupo de 6 mil soldados franceses avanzó hacia Puebla.
Mientras tanto, el general Ignacio Zaragoza realizó los preparativos para defender la ciudad con 4 mil hombres. Los soldados de México se distribuyeron en posiciones que incluían los fuertes de Guadalupe y Loreto.
La mañana del 5 de mayo, el Ejército francés comenzó los ataques contra los fuertes. Sin embargo, la infantería, la artillería y la caballería de México, superadas en número, lograron repeler los asaltos.
Tras la derrota en esa batalla, Francia retrocedió y se trasladó a la hacienda Los Álamos, aunque no se rindió ni dio por concluida la guerra con México.
En los meses de otoño, el desarrollo de la guerra cambió. Ignacio Zaragoza contrajo tifus y murió en septiembre de 1862. Mientras tanto, el gobierno francés ordenó el envío de 30 mil soldados bajo el mando de Élie-Frédéric Forey.
La ‘venganza’ de Francia tras la Batalla de Puebla
Casi un año después de la Batalla de Puebla, entre el 16 de marzo y el 17 de mayo de 1863, los batallones que reforzaron al Ejército francés mantuvieron un sitio sobre Puebla.
Ahora, la defensa en el interior de la ciudad era responsabilidad de Jesús González Ortega. Tras la destrucción de las instalaciones de Santa Inés y San Javier, las fuerzas de México cedieron el control de la plaza a los ejércitos de Francia.
A causa de la toma de Puebla, Benito Juárez y los integrantes de su gobierno abandonaron la Ciudad de México el 31 de mayo de 1863 y establecieron sus operaciones en San Luis Potosí.
El Ejército francés entró a la capital de México el 10 de junio. Fue hasta 1864 cuando Maximiliano de Habsburgo asumió el mando como emperador de México. La ocupación francesa sobre territorio mexicano comenzó a terminar desde 1866, aunque no duró mucho más tiempo.
La conclusión de la Guerra de Secesión en Estados Unidos permitió que ese país comenzara a proveer apoyo diplomático y suministros logísticos a las fuerzas de la República Mexicana.
Al mismo tiempo, en Europa, la victoria militar de Prusia sobre Austria y la amenaza latente sobre las fronteras francesas obligaron a Napoleón III a retirar sus tropas de México para concentrarlas en su continente.
Sin el respaldo militar de Francia, el Segundo Imperio Mexicano colapsó ante el avance de las tropas republicanas.
El conflicto culminó cuando el general Mariano Escobedo sitió la ciudad de Querétaro, donde Maximiliano fue capturado y fusilado el 19 de junio de 1867 junto con los generales Miguel Miramón y Tomás Mejía.
Finalmente, Benito Juárez reingresó a la Ciudad de México el 15 de julio de 1867 y restauró el orden republicano.
