MIDEN FUERZA GUAIDÓ Y MADURO EN MANIFESTACIÓN EL SÁBADO

0
317

CARACAS,VENEZUELA,16 NOVIEMBRE 2019/ PERIÓDICO EL PAÍS/

Tras un año especialmente convulso en la política venezolana, Juan Guaidó medirá este sábado su poder de convocatoria. Volverá a intentar llenar las calles de gente después de que 2019 comenzara con enorme fuerza con el denominado “Cese de la usurpación”, en referencia al poder ostentado por el presidente chavista Nicolás Maduro.

Guaidó, presidente interino respaldado por más de 50 países, entre ellos Estados Unidos, plantea un Gobierno de transición, elecciones libres en el país sudamericano y dejar atrás años de represión de la mano de Maduro.

El líder chavista tiene programada para este mismo sábado otra marcha en respuesta a la de Guaidó y que aprovechará para mostrar su apoyo al boliviano Evo Morales, aliado tradicional del chavismo y ahora asilado en México.

La tensión en las calles de Caracas ha crecido este viernes, la víspera de la movilización opositora. Un grupo de encapuchados armado con fusiles y sin ningún tipo de identificación irrumpió en la sede del partido Voluntad Popular, al que pertenece Guaidó, ubicado en el Centro Comercial Plaza en Caracas. En la oficina había alrededor de 43 personas de su equipo afinando los detalles del acto del sábado. Bajo amenazas, los hombres que irrumpieron en el local les pidieron los celulares a los miembros de la formación política para evitar que grabaran, se llevaron sus documentos de identidad y el dinero que llevaban y les preguntaron la dirección de sus residencias y sus cargos dentro de la organización. “Lo que buscaban era intimidar y amedrentar, pero no lo lograron. Por el contrario, aquí estamos más fuertes que nunca. Estamos aquí con nuestra gente, porque no están solos. Mañana lo van a ver en las calles”, dijo el jefe del Parlamento desde el lugar, reiterando el llamamiento a salir a la calle este sábado. En un comunicado, el líder opositor ha señalado directamente a la policía venezolana, a la que acusa de estar detrás de lo ocurrido.

Guaidó se subió el martes pasado a un vagón del metro de Caracas, la capital venezolana, para ir a la Asamblea Nacional, en el centro de la ciudad. Sin mayores inconvenientes, Guaidó entró con sus guardaespaldas al que en otro tiempo fuera el lugar de trabajo de Nicolás Maduro, una empresa pública celosamente controlada por los sindicatos chavistas y sumida en su peor crisis de funcionamiento. Durante el viaje, dio la mano e invitó a la gente a la movilización que convocó hace más de dos semanas y que se celebra este sábado.

Más tarde, paseó por el emblemático bulevar de Sabana Grande y repitió la invitación. Y hace solo dos días, el jueves, acompañó a un grupo de estudiantes universitarios a una asamblea en la que, tras haber finalizado, se produjeron enfrentamientos entre los jóvenes y las fuerzas antimotines que rodearon la Universidad Central de Venezuela. “El 16 de noviembre y los días que sean necesarios estaremos en protesta sostenida en el país; eso es lo que significa la calle sin retorno.

La protesta sostenida no es un eslogan, ni una varita mágica. A los venezolanos, a todos los venezolanos, nos sobran las razones para protestar el 16 [de noviembre] y los días que sean necesarios hasta lograr el cambio que urge en el país”, dijo Guaidó a los estudiantes.