¿Se acerca el fin del TLCAN. México traicionó a Canadá?

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el sábado 1o.septiembre 2018, que no era necesario incluir a Canadá en un nuevo acuerdo comercial del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y advirtió que, si el Congreso interfiere en las negociaciones, EU terminará definitivamente del TLCAN.

“No hay una necesidad política de mantener a Canadá en el nuevo acuerdo del TLCAN. Si no hacemos un trato justo para Estados Unidos después de décadas de abuso, Canadá estará fuera”, dijo Trump en su cuenta de Twitter.

 

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El lunes 27 de agosto, Donald Trump realizó un “anuncio de progreso” en la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), lo que equivale a una especie de apretón de manos, que refleja que se solventaron algunos asuntos sobre los que había desacuerdo.

Pero no implica que el TLCAN esté concluido, y menos si Canadá no remata sus propias negociaciones y estampa su firma.

Así, queda un largo camino por recorrer en el proceso.

Vale la pena preguntarse, ¿cómo llegamos hasta aquí? ¿Cómo se desencallaron los puntos de mayor conflicto? ¿Qué podemos esperar a partir de ahora?

El tortuoso camino para llegar hasta aquí

A pesar de la continua generación de noticias, enfocada principalmente en detalles del avance de las negociaciones, temas en la agenda y aspectos técnicos a tratar, se puede sintetizar de forma general los avances del proceso a partir de la siguiente línea del tiempo:

Evidentemente, este esquema se puede volver mucho más complejo al tomar en cuenta los vaivenes de la negociación, así como las coyunturas nacionales e internacionales de los tres países integrantes del bloque norteamericano.

En este tiempo, México superó a Canadá en exportaciones a Estados Unidos, mientras que el déficit comercial  con México también creció de forma importante.

¿Cómo se desbloqueó la negociación y de qué forma trasciende?

Al día de hoy, no se tienen detalles completos sobre a qué le dijeron que sí México y Estados Unidos, por lo que no se podría realizar un análisis demasiado exhaustivo. Pero aun así, se tienen los comentarios y documentos hechos por diferentes actores alrededor de la negociación, así como capitanes de industrias clave para la negociación.

Los asuntos que se desencallaron en la más reciente ronda bilateral México-EU. son:

La llamada Cláusula Sunset o de caducidad. En lugar de que el acuerdo termine cada cinco años, lo negociado tendrá vigencia de 16 años y se hará una revisión suave pero vinculatoria cada seis años.

TLCANPixabay

Para el sector automotriz, se aumentó de forma diferenciada, pero general, el rango de las Reglas de Origen.

La cláusula de Arbitraje para Solución de Controversias entre Inversores y Estados (ISDS, por sus siglas en inglés) —el controvertido instrumento de derecho internacional público que permite a las empresas privadas demandar a los gobiernos por incumplimiento de contratos— solo para ciertas industrias, tales como petróleo y gas, generación de energía, telecomunicaciones, infraestructura, y servicios públicos.

El resto de las industrias tendrá un mecanismo diluido para la solución de controversias.

Para el sector automotriz, se aumentó de forma diferenciada, pero general, el rango de las Reglas de Origen, que establece cuánto contenido de qué origen se necesita para acceder a los aranceles preferenciales al producir un automóvil en la región.

Los componentes de los vehículos estarán sujetos a diferentes cuotas de contenido regional, que en general subieron de 62.5 a 75 por ciento.

México logró evitar la exigencia de que el 85% de las piezas automotrices exportadas a Estados Unidos estuvieran hechas en dicho país.

También se establecieron cuotas para el uso de acero y aluminio de origen doméstico.

Además, alrededor del 40% del valor de los automóviles debe ser aportado por trabajadores con altos sueldos (de 16 dólares por hora), lo que deberá aumentar en el tiempo los sueldos para el sector en México o inhibirá la reubicación en el país por mano de obra barata.

En el mismo sector, se incluyó un límite de exportación de autopartes por 90 mil millones de dólares libres de impuestos, así como de 2.4 millones de vehículos de México a Estados Unidos por razones de seguridad nacional, después del cual se cobraría 25% de aranceles. México exportó 1.8 millones de vehículos a EU en 2017.

La fabricación de automóviles en las plantas ya existentes tendría que cumplir con la cadena de manufactura recién negociada, —hoy lo cumple alrededor del 70%— o los vehículos se harían acreedores a aranceles usuales de 2.5% para los primeros 1.2 millones de vehículos.

Para algunas empresas, será más barato pagar los aranceles que actualizar su cadena de producción. Los vehículos siguientes estarían sometidos a aranceles del 20 al 25%, mismo caso que los camiones.

Cómo terminará la negociación entre EU y Canadá es una de las incógnitas más relevantes para realmente dimensionar si el anuncio es realmente importante o no.

Canadá no ha estado presente en las negociaciones desde hace dos meses, por razones como que sus diferencias con el gobierno estadounidense pasan por el sector lácteo y no tanto por el automotriz, por su interés en seguir negociando a tres bandas y como forma de presión para asegurarse que se aborden todos sus intereses e inquietudes en el acuerdo final.

Se han airado las sospechas de que negociar bilateralmente es una de las estrategias de negociación del manual de Trump, por lo que, por un lado, México ya resolvió sus pendientes, con el incentivo propio de firmar el acuerdo antes del cambio de administración el próximo 1 de diciembre.

Pero por el otro lado, dio la impresión que México traicionó a Canadá al negociar bilateralmente o que EU usó a México para presionar a Canadá para que firme ya.

El camino hacia la ratificación del Acuerdo

Regresando a la línea del tiempo presentada, el camino general por recorrer hasta la firma es claro y se puede sintetizar de la siguiente forma:

Sin embargo, aunque las negociaciones Canadá-EU. lleguen a buen puerto, la práctica será más complicada que la teoría, ya que aún quedan varios puntos relevantes por resolver, por ejemplo:

Los mecanismos de compras gubernamentales y la solución de sus disputas comerciales asociadas.

La exigencia de Canadá de que EU acepte una agenda de cambio climático.

EU no se comprometió explícitamente a reducir los aranceles al aluminio y el acero, o México a retirar sus aranceles sobre productos agrícolas de Estados Unidos.

Ambas medidas son producto de la guerra comercial de los últimos meses.

En este aspecto, destaca la conducción por parte de Donald Trump, quien lo mismo dice que México pagará por un muro, que impondrá nuevos aranceles a Canadá o que le quiere cambiar el nombre al tratado.