SEGURIDAD PÚBLICA EN TIJUANA, UN FIASCO…Por Alfredo Calva Sánchez

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TIJUANA,BAJA CALIFORNIA,21 diciembre 2019/

EXPEDIENTE POLÍTICO/

Están por concluir tres meses desde que asumió la presidencia municipal de Tijuana, Arturo González Cruz, y su política pública en materia de seguridad,  ha sido un fiasco.

Ser titular del poder ejecutivo municipal lo hace responsable del fracaso que hasta el momento, su designado en la SSPM, Capitán Jorge Ayón Monsalve, ha tenido en el combate a la inseguridad.

La falta de un programa y estrategias de trabajo, -que ni la Comisión de Seguridad Pública en el cabildo conoce-, aunado al desconocimiento que tiene Ayón Monsalve en el comportamiento delictivo en el municipio, han contribuido a que Tijuana continúe a nivel nacional como una de las ciudades más violentas en el país.

Ayón Monsalve fue presentado a los tijuanenses como un militar, que la mayor parte de sus actividades castrenses las había desarrollado en las áreas de inteligencia militar y civil, y tal vez, no hay porque dudarlo, el militar adquirió  sobrada experiencia en la recolección, procesamiento y análisis de información, solo que esa información se entregaba a otras áreas responsables del diseño de estrategias y programas operativos que implementaban para lograr objetivos específicos, acciones de las cuales fue ajeno Ayón Monsalve.

A esta inexperiencia en tareas de diseño e implementación de estrategias y programas operativos, se suma la exigua aportación al combate a la inseguridad de su director de la policía municipal, Carlos Betancourt Carrillo, un policía con buena preparación académica y de escasa experiencia en el área operativa, pero, que resultó para Ayón Monsalve un acompañante de lujo a las reuniones y comidas de índole social a las que cotidianamente asiste y en las que se desenvuelve de maravilla.

Y mientras secretario y director armonizan en eventos sociales, al interior de la corporación, en las direcciones de policía y tránsito se vive el desorden, los conflictos entre los grupos de poder existentes se acrecientan por la falta de un liderazgo que les dicte el sentido y rumbo que se espera de la corporación, lo que genera un mal servicio a los tijuanenses y se disparan sustancialmente las acciones de corrupción, especialmente en la dirección de tránsito municipal.

El resultado hasta este  momento en la gestión de Ayón Monsalve fue dado a conocer por una voz calificada, la del titular del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Estado (CCSPE), Juan Manuel Hernández Niebla, quien claro y fuerte señaló “Prácticamente estamos igual de cómo nos dejaron, si analizamos el tablero de incidencia delictiva total, vemos que por primera vez se revierte una tendencia que iba a la baja, en el número total de incidencia delictiva, y tenemos un cambio, que se maneja con un .5 por ciento de incremento.

Cuando comparamos enero – noviembre de este año y el anterior, y vemos que hay un aumento substancial en la incidencia de delitos, que desafortunadamente se ha dado en los últimos dos meses”.

A esta voz se suma la de los empresarios y comerciantes, quienes se sienten engañados por Ayón Monsalve, al haberles prometido que mantendría estrecha comunicación con ellos para conocer de viva voz la problemática que enfrentaban y de manera conjunta dar solución a la misma, sin embargo, terminaron siendo solo promesas y ya no hayan que hacer con la escalada que se ha registrado en los últimos dos meses en el delito de robo a mano armada a empresas, negocios y transeúntes, ilícitos que se cometen cada vez con mayor grado de violencia.

En los casi 90 días de gobierno, Arturo González Cruz ha demostrado su voluntad de realizar un gobierno responsable, efectivo y eficaz, con sensibilidad social, sin embargo, en el asunto del combate a la inseguridad no se ha cubierto con la expectativa generada durante el periodo de transición,  considerando que es el rubro de alta preocupación social, ya lo dejo en claro Hernández Niebla, prácticamente estamos en los mismos estándares delictivos que en la pasada administración.

El alcalde debe de tomar en cuanta la valoración hecha por el CCSPE, y ponderar junto con su Secretario de Seguridad, si es necesario una reorientación en las estrategias en el combate a la inseguridad, o lo conducente es la salida de Ayón Monsalve del gobierno municipal.

El tiempo corre, la seguridad avanza y su gobierno solo es de dos años.

 

Y mientras tanto….

En el palacio municipal de Playas de Rosarito, la ignorancia y el valemadrismo, destruyen el arte.