LOS ÁNGELES,LUGAR DONDE MUEREN CADA 6 MINUTOS POR CORONAVIRUS

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LOS ANGELES, CALIFORNIA,19 enero 2021/ bbc news mundo/

  • Patricia Sulbarán Lovera
  • Corresponsal de BBC News Mundo en Los Ángeles

A Humberto Agurcia lo único que le queda es la sonrisa.

El paramédico criado en México y con 25 años de experiencia no ha parado de atender emergencias desde que su ciudad natal, Los Ángeles, se convirtió en epicentro de la pandemia del coronavirus en Estados Unidos a finales de noviembre

Humberto Agurcia es paramédico del departamento de bomberos del condado de Los Ángeles, California.

Los trabajadores como él son los primeros en establecer contacto con los pacientes.

También son los primeros en la difícil posición de negarles a sus familiares que viajen en las ambulancias junto a sus parientes enfermos rumbo al hospital.

Las ambulancias han tenido que esperar hasta 12 horas para que los pacientes sean admitidos en los hospitales que están más desbordados.

En el condado de Los Ángeles, el más poblado de EE.UU., alrededor de una persona muere de covid-19 cada seis minutos.

“Sí, es insólito que pase esto en Estados Unidos. Pero, a pesar de que sea un país tan avanzado, este virus no perdona tecnología ni desarrollo”, dice Agurcia.

Lo que sigue es un resumen en primera persona de lo que Agurcia ha vivido en esta pandemia, cuyo primer caso en Estados Unidos se detectó hace un año, el 20 de enero de 2020.

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Humberto Agurcia vestido con el traje médico protector contra el covid-19.

Lo único que nos mantiene en el día a día es nuestra actitud, nuestra sonrisa. Pocas veces nos verán con cara de derrota.

Es lo único que tenemos para poder seguir de un bebé muerto a un incendio, de una mamá que dio a luz, a una persona que murió de covid-19.

Cuando uno termina de atender una emergencia, lo que más importa es la siguiente emergencia.

Nací en Los Ángeles hace 51 años, aunque mis padres me llevaron a vivir a la ciudad de Guadalajara cuando tenía apenas dos.

Estuve hasta los 18 y luego quise seguir mis sueños de ser bombero y me vine a Los Ángeles de nuevo.

Era muy difícil poder entrar al departamento de bomberos y me tomó varios años. Tomé cada examen posible y me volví paramédico en 1995.

Ya voy a cumplir 20 años trabajando en el condado de Los Ángeles, el más poblado de todo Estados Unidos.

Y les digo algo: nunca en mi vida había vivido algo así.

Lo dicen también muchos compañeros que tienen 30 años en esta carrera. Los hospitales han estado llenísimos, hasta el tope de pacientes.

Hemos estado inundados con llamadas de emergencia.

Las esperas en los hospitales han sido de varias horas para poder despachar a los pacientes y que sean admitidos.

En la zona donde trabajo, tenemos cinco hospitales relativamente cerca y todos están llenísimos. En algunos, ha habido ambulancias esperando afuera en el estacionamiento por 8, 10, 12 horas…

Me ha tocado estar en filas de ambulancias que duran varias horas y desde un principio les digo a los pacientes que es posible que tengamos que esperar mucho.

No es fácil, a veces nos dicen que la situación no es cómoda y que quieren que los atiendan inmediatamente.

Esta situación nos ha llevado a trabajar muchísimas horas más de lo normal. Ahorita nos está pegando bastante porque tuvimos muchos bomberos enfermos.

Un turno normal es de 24 horas, pero a veces hacemos 48, 72 horas… cansados, pero ya acostumbrados a esto.

Yo fui uno de esos bomberos enfermos y entre julio y agosto no pude trabajar.

Estuve en el hospital una noche con neumonía y por fortuna me dieron de alta rápido.

Mi esposa, que también trabaja en las ambulancias y atiende en la ciudad, se enfermó al mismo tiempo que yo, pero mejoró más rápido.