VENTA DE AGUA A SAN DIEGO, YA NO ES PARTE DEL PROYECTO CONSOLIDATED WATER

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Por Oscar Tafoya @oscartafoya/MONITOR ECONÓMICO DE BAJA CALIFORNIA

MEXICALI,BAJA CALIFORNIA,16 AGOSTO 2018/El negocio de la venta de agua de Kiko Vega a Estados Unidos se cayó, confirmó Frederick McTaggart, presidente ejecutivo de la transnacional Consolidated Water durante la conferencia telefónica con accionistas donde hablaron sobre los resultados financieros de la compañía para el segundo trimestre de 2018, de la cual Monitor Económico cuenta con una copia.

De acuerdo con lo publicado el 13 de agosto en el portal Seeking Alpha, donde hace públicos sus resultados la compañía, el CEO de la transnacional informó a los accionistas que el negocio de vender agua al Distrito de Otay en San Diego, California, “ya no forma parte del proyecto”.

“Cuando el gobierno (Congreso) aprobó el Decreto modificado, creo que fue en diciembre (el albazo panista de 2017), agregaron disposiciones que prohíben la transferencia de agua a través de la frontera”, afirmó McTaggart ante la pregunta de John Bair.

Asimismo, el presidente ejecutivo de la empresa, que aquí opera para la construcción de la desalinizadora de Rosarito como Aguas de Rosarito señaló que las modificaciones en el Dictamen “no quiere decir que alguien decida cambiar eso en el futuro”, pero por lo pronto “ya no forma parte de la Fase II del proyecto”.

Recordamos que el proyecto de desalinización de Rosarito se construirá en dos fases, la primera proporcionaría agua para Tijuana y Rosarito, de acuerdo el manifiesto de impacto ambiental de la empresa.

Mientras que la segunda etapa, originalmente, el agua producida “en exceso” se vendería (comprarían entre el 30% o 40% de agua) al Distrito de Agua de Otay en San Diego, la cual ya tenía programado un acueducto para transportar el líquido, sin embargo, el organismo de Estados Unidos desde diciembre de 2017 a la fecha, dejo de presentar minutas sobre los avances del proyecto, que con la cancelación anunciada por McTaggart, se da por entendido porque los sandieguinos dejaron de publicar información en su página oficial.

Regresando a las inquietudes de John Bair sobre la cancelación del negocio de la venta de agua a Estados Unidos, este le pregunta a Frederick si el agua en su totalidad de producción será entregada a México, el segundo le responde: “Bueno, ciertamente podría. Una vez más, no puedo predecir el futuro, por lo que habrá elecciones para varios funcionarios estatales el próximo año (2019), lo cual es justo en la construcción de la Fase I y, obviamente, eso es algo que podría cambiar más adelante si decidieran que era beneficioso para México”, y reitera, “pero en este momento no hay planes para traer agua a través de la frontera (Baja California a California).

Financiamiento público (Gobierno deudor solidario) en el limbo Si bien en el reporte financiero del segundo trimestre menciona avances en los permisos de construcción, la realidad es que en los resultados finales existen dudas sobre lo que el inicio de la construcción de la desalinizadora de Rosarito ya que no cuentan con el fideicomiso público, tumbando el “teatro mediático” que organizaron Kiko Vega y la empresa el 23 de marzo del presente año donde colocaron la primera piedra de la obra.

Todo ello, debido a que el fideicomiso prometido por parte del gobierno estatal a la transnacional está atorado debido al amparo que admitió la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre un recurso contra el procedimiento usado en el Congreso de Baja California para convertir al Estado como en “deudor solidario”. Cabe recordar que Kiko quiere entregarles la cantidad de 149 millones 312 mil 18 pesos durante los próximos 37 años. De tal manera, se le entregaría a la empresa un total de 66 mil 294 millones 535.992 pesos a través de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana, como ente contratante.

Aclarando lo anterior, Frederick McTaggart menciona en la conferencia con accionistas que no hay fecha para comenzar a construir, ya que “deben completarse antes de comenzar, la negociación y ejecución de los acuerdos de financiación de deuda necesarios para proporcionar los fondos para la primera fase del proyecto”.

En ese sentido, el presidente ejecutivo expresó que: “Solo queremos enfatizar que la última condición previa que mencioné allí para obtener los fideicomisos del gobierno” está actualmente “en la corte del gobierno”, es cuestión de tiempo, dice el empresario. Asimismo, McTaggart comenta que cree que el proyecto se puede concluir a finales de año, “pero el gobierno todavía tiene algunas cosas que hacer y no podemos decir cuánto tiempo llevará eso.

Quiero decir que sé que están trabajando en ello, pero a veces estas cosas tienen un calendario propio. Entonces, lo siento, no puedo darle ninguna información más específica (a los accionistas), pero realmente estamos confiando en ellos (gobierno estatal) en este punto para terminar una parte bastante importante del trato contractual”.

Por último, Consolidated Water agrega algunos avances como estar “obteniendo todos los permisos restantes de las diversas agencias gubernamentales. Obtención de todos los derechos de vía restantes para el acueducto y finalmente, estamos trabajando estrechamente con el gobierno (Baja California) para ayudarlos a establecer y registrar varios fideicomisos de pago y líneas de crédito bancario para el uso específico de este proyecto”.