MENCIÓN HONORÍFICA A DISEÑADORA DE ROBOT PROMETEO.Stephany Ortuño Chanelo

Integra sensores para detectar temperaturas, humedad, monóxido de carbono y ácido sulfhídrico

0
750

 

CIUDAD DE MÉXICO,25 febrero 2019/GACETA UNAM

Con su proyecto “Diseño e implementación de una plataforma tipo Rover para exploración planetaria”, Stephany Ortuño Chanelo se tituló con mención honorífica de la licenciatura en Geociencias que se imparte en la ENES Morelia.

Fue asesorada por Armando Carrillo Vargas, adscrito al Instituto de Geofísica, Unidad Michoacán, además de Luis Antonio Domínguez Ramírez, de la ENES Morelia.

Creó un vehículo funcional al que nombró Prometeo, inspirado en el Titán de la mitología griega y en una película del mismo nombre en la que se muestran hipotéticos y sofisticados equipos robóticos de exploración. Los vehículos tipo Rover pueden definirse como plataformas diseñadas para desplazarse en superficies planetarias con distintas finalidades; en el caso de Prometeo, se orienta a la exploración con fines geocientíficos.

El desarrollo de Prometeo resultó un reto en muchos sentidos, pues la robótica es un camino poco explorado en la licenciatura, de modo que fue preciso integrar a otras disciplinas, instancias y colaboradores para llevar a buen puerto la iniciativa. Obtuvieron apoyo del Instituto de Geofísica, Unidad Michoacán, así como de la Facultad y el Instituto de Ingeniería con el objetivo de efectuar la programación, pruebas de rendimiento y de campo, calibración de sensores, así como el desarrollo de la interfaz de datos y sistemas de control.

Foto: cortesía ENES Morelia.
Foto: cortesía ENES Morelia.

Robusto, modular y sensible

Prometeo se basa en un chasis robusto, modular y flexible, que admite múltiples configuraciones y equipamiento con un fácil acceso de ingeniería; es operado vía radiocontrol y cuenta con un modo de funcionamiento autónomo, en el que es capaz de evaluar su entorno por medio de sensores ultrasónicos e infrarrojos, determinando su capacidad para superar obstáculos.

Además, de manera autónoma es capaz de almacenar los datos recabados por sus sensores en un módulo interno y gracias a su GPS incorporado geolocalizar dicha información. Puede mover hasta 15 kg de carga útil, incluyendo el chasis; de modo que es posible integrar distintas combinaciones de baterías, cámaras, sensores y módulos.

Comprende sensores para detección de temperatura, humedad, monóxido de carbono y ácido sulfhídrico, dado que su enfoque inicial fue la exploración de zonas volcánicas activas. La interfaz gráfica de monitorización y control se desarrolló a medida y permite la visualización y almacenamiento de datos en tiempo real.