Delgado reconoció a los coordinadores de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), René Juárez Cisneros; Movimiento Ciudadano (MC), Tonatiuh Bravo; de la Revolución Democrática (PRD), Verónica Juárez Piña; del Verde Ecologista de México (PVEM), Arturo Escobar; del PT, Reginaldo Sandoval, y de Encuentro Social (PES), Olga Juliana Elizondo, porque con esta reforma apuntó, abren una nueva oportunidad a los niños y jóvenes.

Lamentó que el panista Juan Carlos Romero Hick no los acompañara con su firma, pero la reforma, dijo, lleva su huella, ya que gracias al coordinador del blanquiazul se regresó la autonomía a las universidades.

Al sustentar el dictamen, la presidenta de la Comisión de Educación, Adela Piña Bernal, aseguró que “se abroga la reforma constitucional de 2013 (de Enrique Peña Nieto), la Ley General del Servicio Profesional docente y la Ley del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE), “con todos sus efectos que tanto dañaron”.

Además, abundó,” pone al Estado como el ente responsable de garantizar los derechos de sus ciudadanos, y mantiene la rectoría sobre la educación, terminando con la injerencia de organismos ajenos a los intereses nacionales”.

Piña Bernal puso énfasis en que la reforma elimina las evaluaciones punitivas, y añadió: “Nunca más una evaluación ligada a la permanencia en el empleo. Ahora se proponen evaluaciones de carácter formativo, de un diagnóstico integral para el ingreso y promoción. Se ponderan los conocimientos y experiencia docente, y se eliminan los exámenes estandarizados”.

El INEE, insistió, “se elimina”, pues se convirtió en un organismo persecutor. Ahora, recalcó, será sustituido por el Sistema Nacional de Mejora Continua, que tendrá otro enfoque.

“Por vez primera el Estado reconoce que los planteles educativos son un espacio fundamental para la educación”, abundó, luego de lo cual elevó el tono de voz y lanzó: “De cara a la nación, de ciudadanos y maestros, podemos decir que la reforma del año 2013 ya cayó”.