Después de 26 años, cuando el PAN y el PRI han pasado a convertirse en una reducida oposición frente a Morena, Fox se ha entregado a los brazos de aquellos que alguna vez llamó “víboras prietas, alimañas y tepocatas”; esos priistas de quienes alguna vez dijo que “lo mañosos, lo malos para gobernar y lo corruptos no se les va a quitar nunca”. El expresidente acudió este viernes a la sede nacional del tricolor, dio una conferencia y se dejó fotografiar con el dirigente del partido, el siempre polémico Alejandro Moreno, Alito. Fox vistió una corbata roja, como hacen los políticos priistas. Otro veterano panista acompañó al exmandatario: Juan Carlos Romero Hicks, exgobernador de Guanajuato, exdiputado y exsenador de la República.
El acercamiento de Fox al PRI se ha justificado como un movimiento necesario para aglomerar a la oposición, “fortalecer los contrapesos” y “defender la democracia, las libertades y las instituciones”, según un comunicado que da cuenta de la reunión.EL PAÍS,04 SEPTIEMBRE 2026/
