SE SUICIDARON 228 PERSONAS EN BAJA CALIFORNIA EN 2019

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Mexicali,BAJA CALIFORNIA,03 de octubre 2019/.- La Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Baja California (CEDHBC) exhortó a la Secretaría de Salud, a la Secretaría de Educación Pública y Bienestar Social, así como a la Procuraduría General de Justicia del Estado a priorizar la prevención del suicidio como cuestión de salud pública.

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En atención a las disposiciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS)  que considera el suicidio como un problema grave de salud pública, en la actualidad en el Estado de Baja California se registran un promedio de 334 suicidios por año.

Datos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y de acuerdo a estadísticas del Instituto Nacional para Estadística y Geografía (Inegi) el suicidio es la cuarta causa de muerte entre la población bajacaliforniana de entre 15 y 29 años de edad.

En lo que va del 2019 en la capital de Baja California han habido 103 muertes autoprovocadas, mientras que en Tijuana se contabilizan 84, Ensenada 30, Rosarito 7 y Tecate 4, resultando en un total de 228 fallecimientos por esta causa.

Con base a lo anterior, la CEDHBC abrió un expediente para conocer el número exacto de suicidios ocurridos en Baja California durante los últimos años y establecer edad, género y circunstancias de lugar, tiempo y modo en que se privaron de vida las personas. Con la información obtenida se tendrán insumos para la elaboración, desde una perspectiva multidisciplinaria, de estrategias de prevención del suicidio.Resultado de imagen para EL SUICIDIO EN BAJA CALIFORNIA

Si bien, existen esfuerzos de diversas dependencias, tales como líneas telefónicas de ayuda, es necesario tener indicadores precisos acerca de las causas y personas y sus posibles contextos de vulnerabilidad, para incidir en su identificación y prevención oportuna.

El Presidente de la CEDHBC llamó a los sectores de salud, de educación y de procuración de justicia a tomar el liderazgo en las acciones preventivas, ya que este último debe tener un registro preciso de los suicidios. Esta información  debe ser analizada por profesionales de la Psicología, Criminología y Victimología para establecer una ruta de prevención.

Por su parte, la CEDHBC, con base a sus atribuciones, supervizará que las obligaciones de las autoridades sean traducidas en política pública instrumentada y puesta en práctica. Un ejemplo de los pendientes en la materia es la Ley para Prevenir y Erradicar el Acoso Escolar que a la fecha no se ha instrumentado. El objetivo de las acciones interinstitucionales y multidisciplinarias será también la creación de una métrica de omisiones y violaciones de las leyes involucradas en la prevención del suicidio. 

De igual manera, se deberá garantizar que todas las personas tengan acceso oportuno y adecuado a los servicios de salud, a la toma de decisiones relacionadas con su atención y su tratamiento, a la atención médica en el momento que lo soliciten para completar su proceso de tratamiento y rehabilitación, a que se apliquen exámenes de valoración, confiables y actualizados que consideren su entorno social o característica a estudiar y a conocer los alcances y las limitaciones de las mismas.

Por otra parte, las autoridades de salud tienen el deber de implementar programas en todos los niveles de atención, fijar los lineamientos de coordinación para la promoción de la salud mental, así como generar estrategias de supervisión de índole institucional con los prestadores de servicios, para generar convenios y acciones para la prevención, diagnóstico oportuno, tratamiento y rehabilitación, además de garantizar la calidad en la prestación de los servicios de salud mental.

Por lo anterior, la CEDHBC exhorta a fortalecer de manera decidida las estrategias y acciones, con la finalidad de mitigar estos hechos que afectan a las personas, a través de intervenciones en la comunidad, buscando también la restricción del acceso a métodos comunes de suicidio como armas de fuego y sustancias tóxicas como plaguicidas, así como el tratamiento adecuado de la depresión y contrarrestar el abuso de alcohol y otras sustancias, lo cual ha demostrado de forma contundente a nivel mundial, que reducen las tasas de suicidio, al igual que el contacto de seguimiento con quienes han intentado suicidarse.

Finalmente, es pertinente señalar que debe realizarse un mayor esfuerzo en acciones de prevención y de salud mental, ya que, a pesar de tratarse de un problema de salud, requiere de trabajo intersectorial para obtener los resultados deseados, por lo que esta Comisión considera favorable el que se haya presentado una iniciativa de Ley de Prevención del Suicido en el Congreso del Estado de Baja California, de manera que se destinen mayores recursos a este esfuerzo y se delimiten las obligaciones de cada dependencia del gobierno estatal y los ayuntamientos y que permita la participación activa de la sociedad civil en aras de resolver una problemática que atañe a todos y todas.

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